Soy cliente habitual de este establecimiento desde hace años. Se trata de un lugar mítico de Valladolid con historia y alma propia. Desde la última reforma y cambio de propietarios, el local ofrece una apariencia renovada más luminosa. Me sorprenden algunos de los comentarios y valoraciones sobre este lugar, que ya es leyenda de los cafés emblemáticos de Valladolid. Bien es cierto, que por la amplia concurrencia del local no es fácil que los camareros realicen adecuadamentes sus funciones, estando en muchas ocasiones desbordados. Esto repercute en una cierta apariencia de desorganización que desmerece a este lugar. No obstante, desde el cambio de propietarios, se percibe una cierta mejoría en la coordinación del servicio. La "chica rubia" que actua como jefa de sala realiza un esfuerzo titánico para coordinar a sus compañeros que en muchas ocasiones olvidan las comandas en la barra. Siendo ella en la mayoría de las ocasiones, la que personalmente debe encargarse de atender o solventar la descoordinación de sus compañeros. Lo que evidencia la gran profesionalidad de dicha persona, que siempre se muestra cordial y afectuosa con toda la clientela. Sinceramente, determinadas reseñas que he podido leer son en mi opinión una falacia malintencionada, pues no le hacen justicia al tremendo esfuerzo y trabajo que realiza esta persona diariamente. Y lo digo desde el punto de vista de un cliente habitual de este establecimiento tan apreciado por mí. Los desayunos son magníficos, el café sublime y la atención de la Jefa de Sala: EXCEPCIONAL. Y lo afirma alguien que ha trabajado como director de recursos humanos en restauración de la estrella michelín. Por lo que me parecen muy injustas tales afirmaciones y unas críticas muy destructivas hacia el local. Esta cafetería es única por su antigüedad y por todo lo que representa para una ciudad culta como Valladolid. Lo recomiendo a todos los visitantes y residentes...
Read moreEsta tarde después de meses, regreso y le doy otra oportunidad a lion dor, tarde d sol, terraza impresionante, cafetería d lo más elegante dl casco histórico d Valladolid, nos sentamos en la terraza, después de un rato al ver q la camarera d pelo rizado y gafas y un chico rubio menudo no parece vernos ni a nosotros ni a dos mesas q se sentaron al lado nuestro casi a la vez, le digo a la chica q por favor, nos tome nota, pues llevamos sentados 25mins, m dice q lo siente q cuando pueda, entra, y al salir se dirige a otra mesa y los toma nota, esa mesa se acababa d sentar, llamamos al chico y nos mira pero nos ignora x completo pasando x nuestro lado, ella entra d nuevo, sale y ya por cansancio m dirijo a ella y la pido xfavor q nos tome nota q está atendiendo a mesas q acaban d llegar, a gritos desde el medio d la terraza nos dice a mi y a otra señora d la mesa d al lado q en Valladolid hay muchos bares, q si no estamos a gusto q somos libres d irnos, q la plaza Mayor tiene más bares y q es lo q hay, gritando, haciendo aspavientos mientras camina x medio d la terraza dirigiéndose al interior d la cafetería y d nuevo, entramos a protestar x la situación tanto d las otras 2 mesas como por la mía, ante la situación nos atiende una chica q estaba dentro d la barra, mientras la chica d gafas nos ignora x completo y el chico rubio se ríe desde la esquina d la barra, d repente sale una chica d la cocina, creo q era la encargada, y no m supo decir nada, ya q ella no lo había presenciado y lo único q m dijo es que m pedía disculpas por lo ocurrido, mientras, la la otra camarera no hacía más q gritarla, la 52,la 52, la 52...,mientras se disculpaba con cara d no saber q hacer puesto que se estaba quejando otra señora q estaba dentro d la cafeteria, x la misma camarera, sinceramente q lastima de trato y que mala educación, le di otra oportunidad al local...
Read moreEs precioso! Por dentro es como volver a otra época y está en un sitio invidiable: la Plaza Mayor de Valladolid. Tuve un problema con mi familia en las navidades, un camarero que nos gritó diciendo que estaba muy ocupado y ya nos atendería cuando pudiese -lo único que hicimos fue levantar la mano para pedir-. Volvió, gritando y se puso a mi lado y yo tenía un bebé de un año y medio. Se puso a discutir con nosotros, un familiar se puso tan nervioso que tiro su copa de vino en la mesa y obviamente los dos que acabábamos de llegar y faltábamos por pedir -de ahí que uno levantase la mano cuando lo vio- no quisimos pedir nada más. Como le dijimos y como expresamos en las hojas de reclamación, a un cliente no se le puede gritar ya que mientras que entendemos que pudiese estar solo y agobiado -más en estas fechas que hay mucha gente- esa no es forma de tratar a un cliente. Yo no pago para que me griten ni para que mi sobrina de año y medio vea a un señor gritar y hacer aspavientos ni mi hermana embarazada de 8 meses. Lo suyo habría sido pedir perdón por su reacción y limpiar la mesa que estaba manchada de vino tras caerse la copa y traer otra. Nos fuimos y pusimos hojas de reclamaciones. Yo no quería volver ya que no quiero dar dinero a establecimientos así -porque el hombre estaba solo y si quieres a alguien que sea profesional con los clientes tienes que pagarlo-. Sin embargo, hoy conocí a Casio y fue un encanto conmigo y me he tomado un café con leche disfrutando de las bonitas vistas a la plaza mayor. De ahí mis 4 estrellas, por gente como Casio: amable, profesional y empatico....
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