Hoy regresé a Donitas Aymat en Hato Rey después de muchos, muchos años. Desde pequeño, tengo recuerdos preciosos de este lugar: mi mamá me llevaba antes de ir a la escuela, y siempre me recibían con una sonrisa cálida y un cariño genuino. Mi mamá falleció hace 15 años, pero esas memorias quedaron guardadas en mi corazón.
Recuerdo que en los 80 y 90, cada visita era especial; el personal era dulce, amable y siempre lograba sacarte una sonrisa. Incluso la hija de los dueños se graduó de la misma escuela que yo, la American Military Academy, lo que siempre me hizo sentir una conexión aún más cercana.
Hoy, después de tanto tiempo, decidí volver y revivir esos momentos lindos. Sin embargo, me llevé una gran decepción. El servicio fue frío, sin una sonrisa, con poca amabilidad y hasta un trato antipático. Pedí cuatro cajas de diez donas, y me pusieron cara de molestia, diciéndome que para la próxima debía llamar porque tienen las donas contadas.
Le traté de explicar que por lo menos hoy era para una buena causa, ya que trabajo en una agencia federal de ley y orden, y estaba llevándole donitas a todos los agentes y policías de Puerto Rico que han estado trabajando todo el día en un operativo. Ni siquiera pude terminar de explicarlo porque me interrumpió rápidamente, diciéndome que no importaba para qué fuera, que tenía que llamar con anticipación.
Entiendo los retos del negocio, pero me dolió mucho sentir que aquel espíritu cálido y familiar que definía a Donitas Aymat ya no está. Me fui con una sensación amarga, como si todos esos recuerdos tan bonitos que guardaba se hubieran manchado un poco.
De corazón, espero que puedan mejorar el entrenamiento del personal y recuperar esa calidez que tanto los distinguía. No sé si volveré, pero me encantaría que futuras generaciones puedan tener la misma experiencia linda que yo...
Read moreThis place is filthy and neglected. From the entrance, the broken, dirty blinds look like they haven’t been cleaned in years. Inside, the mold near the entrance is alarming—if it’s on the walls, imagine what’s getting into the donuts. On top of that, they don’t even offer napkins, and the lady who attends customers is very rude with no customer service skills at all. To make matters worse, they only accept cash, so Hacienda should keep an eye on this place. Just avoid it.
Este lugar está sucio y descuidado. Desde la entrada, las persianas rotas y llenas de polvo parecen no haberse limpiado en años. Dentro, el moho cerca de la entrada es preocupante—si está en las paredes, imagínense lo que llega a las donas. Además, ni siquiera te ofrecen servilletas, la señora que atiende es muy antipática y no tiene nada de servicio al cliente. Para colmo, solo aceptan efectivo, así que Hacienda debería ponerle el ojo a este sitio....
Read moreAlthough they sell good donuts, they only accept cash. They MUST have had at least 2 options, as the local law required. When I asked if I could pay by ATH Móvil the girl that was attending said only cash, it's in the paper on the counter. That's why I only gave 1 star....
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