Decepción total, me tomaron medidas antes de que empezara la pandemia, casi dos años después me encuentro el vestido totalmente terminado en la primera prueba , me quedaba enorme … no tenía nada que ver con el vestido que yo había comprado, palabras de Mercedes cuando me vendió el vestido …confía en mi, si el vestido no te gusta …yo te hago otro…me metió por los ojos un vestido que a día de hoy estoy segura que lo tenia echo en una talla bastante más grande que la mía , el vestido no quedo nunca bien , se me retorcía o estaba mal cosido o mal cortado ,el día de la boda de mi hija estuve todo el día intentando colocar el vestido en su sitio, porque al retorcerse se me veían constantemente los tirantes del body que llevaba debajo , si el vestido hubiera estado en su sitio …esto no pasaría , el caso que compre un vestido de alta costura para ir perfecta y fue un desastre…cuando le dije a Mercedes que el vestido tampoco estaba bien por la espalda su contestación fue que no se podía hacer nada más que pagar un vestido nuevo…esto a una semana de la boda. En la primera prueba me atendieron una hora tarde en una segunda prueba el día antes me llamaron que ese día no podía ser que no estaba la modista …. ( estoy segura que me quitaron mi cita … porque iría alguna famosa y ellas por supuesto son mas importantes que las personas que no somos conocidas ) pero en lo que sí que se preocuparon es de venderme una cartera carísima y el tocado carísimo …. Y los guantes de milagro …lo importante era facturar…no pude disfrutar el día pendiente nada más de llevar el vestido en su sitio, misión imposible… cuando le mande a Mercedes las fotos del desastre su contestación fue que estaba espectacular y se hizo la loca, indignada mande las fotos a un móvil en el que durante la pandemia llame y me contestó Alejandro de Miguel , llame y me atendió una chica diciéndome que le enseñaría las fotografías a Alejandro … no sé si las llegaría a ver, al día siguiente me escribió esta chica y me dijo que Alejandro había visto las fotos y hablado con Mercedes y qué me veía espectacular… después de mandar unas fotos donde se veían perfectamente eso fallos… me hubiera gustado que el menos me hubieran reconocido algo que se veía ten claro y era tan evidente …pero como le dije a esa chica… no hay mas ciego que el que no quiere ver. Escribí un comentario en su página de Facebook y como no era de halagos …me lo borraron Así está claro que no pueden tener malas opiniones… Decepción absoluta , pensé que Alejandro no le interesaba tener clientas insatisfechas , pero está claro que le da igual… Tener cuidado si no sois Paz padilla , Anne igartiburu , las Campos , Ana Obregón o alguna de estas personas , para estas sí que se vuelcan , pero el resto de las mortales no somos importantes. ME HUBIERA BASTADO SIMPLEMENTE QUE ME LO HUBIERAN RECONOCIDO, YA QUE EN VEZ DE DISFRUTAR EL DÍA LO PASÉ FATAL… PERO NO FUERON CAPACES NI DE ESO O QUE ALEJANDRO AL MENOS SE HUBIERA INTERESADO POR CUÁL HABÍA SIDO MI PROBLEMA Y SE HUBIERA PUESTO EN CONTACTO CONMIGO , PERO ESTÁ CLARO QUE NO ERA...
Read moreContesto a tu respuesta: Pedir disculpas y acto seguido recurrir a asimetrías o deformidades del cuerpo de una clienta es justificarse con muy poca elegancia. Las buenas marcas se diferencian por la respuesta ante los inconvenientes y no por las cosas bien hechas, que es lo que se da por sentado en una marca cara y con nombre. Si saben ( como lo están recalcando ahora ) que las supuestas asimetrías del cuerpo pueden ocasionar que el vestido se ladee, deberían informarlo previamente y por supuesto invitar al movimiento en las pruebas para llegar a esa excelencia que dicen que quieren alcanzar. Vuelvo a reiterar que el vestido era precioso pero no estaba bien confeccionado, y ustedes lo saben, porque de otro modo, no lo habrían arreglado tras la boda. Si el vestido es perfecto y mis caderas amorfas ¿Porque lo repararon?. Ese arreglo y no la limpieza, fue el motivo principal de mi visita, en el cual recibí la soberbia que de nuevo encuentro. Les comenté lo ocurrido y les pregunté además por el servicio de limpieza, por el cual me cobraban el ajustadisimo precio de 250 euros. No lo quería gratis, quería que en lugar de soberbia ofrecieran cortesía, como las marcas con clase. Después de 2000 euros de vestido puedo permitirme una limpieza. Disculpen si no toleran las críticas negativas pero forman parte de la mejora. Después de esta respuesta tengo claro que la dinámica no afecta solo al atelier de la Calle Ayala, si no que es, la propia marca, la que ante el fallo responde dejando mucho que desear. Un saludo
Primer comentario: Encargué en el atelier que Alejandro de Miguel tiene en la calle Ayala (Madrid), un vestido a medida para la boda de mi hijo y la experiencia dejó bastante que desear. El vestido, confeccionado a medida y no precisamente barato, tenía el forro mal cosido, haciendo que se ladeara constantemente. Durante toda la celebración me vi forzada a colocarlo en reiteradas ocasiones y, aunque el vestido era precioso, no es de recibo pagar esos precios y encontrarse en un día tan especial con un fallo de confección relativamente sencillo. No obstante, asumí que en los trabajos a medida pueden ocurrir este tipo de problemas y mi sorpresa al exponerlo en el atelier fue que, lejos de encontrar una disculpa, recibí buena dosis de soberbia de la señora de mayor edad de las que alli atiende. Entre las explicaciones que recibí por su parte se encontraba mi responsabilidad y la de mi acompañante por no habernos dado cuenta en la última prueba. Después de esta experiencia no tengo ninguna duda de que no volveria al atelier de la Calle Ayala. No creo que la soberbia sea una cualidad apropiada para la venta y la atención al cliente, al menos si quieren prestar un...
Read moreComo elemento más positivo citaré el diseño, que es magnífico. Precioso el color de la tela, seda, según la vendedora. Otros aspectos me han decepcionado. Es una opinión particular que no implica una generalización. He encontrado falta de rigor en varios hechos. En primer lugar, sucedió que en la primera cita no apareció nadie a la hora fijada, porque anotaron mal el día. Yo lo había señalado claramente en mi agenda. Después de unas llamadas y unas disculpas, todo se arregló. Posteriormente, la toma de medidas se hizo algo atropelladamente. Da la impresión de que quien toma las medidas piensa que después los fallos los arreglará la costurera. Primera prueba: el vestido viene totalmente confeccionado del taller, prêt à porter. Pero el escote hubo que rehacerlo completamente, pues quien midió señaló un cambio de medida en el escote sin consultarme. Resultado del primer retoque: escote torcido. La costurera se afana en los retoques, gracias a ella queda aceptable. Opino que la profesionalidad y el rigor consisten en hacer bien las cosas desde el principio y en saber escuchar a la cliente. La persona que atiende al público está más preocupada de hacer caja que de atender los deseos del cliente. Presiona insistentemente para que los clientes compren los accesorios, que hay que pagar por adelantado. Es norma de la casa, retener los accesorios, una vez pagados, y de ningún modo se permite a la cliente retractarse, aunque no se los haya llevado. Cuando recuperé unos pendientes pagados el primer día, estaban disparejos y el bolso tenía un defecto. Esas normas no aparecen indicadas ni en la tienda, ni en la página Web, ni se avisa de ellas previamente a las clientes. Muy poco elegante el comentario que debe oír la cliente cuando pasa por caja para pagar un accesorio: “Nosotros en esto no ganamos nada”. Eso a la cliente no le interesa, pues es bien consciente de haber pagado unos pendientes imitación Swarovski a un precio excesivo, muy superior a los de la marca, y así el resto de accesorios. Otros aspectos decepcionantes: faltas de ortografía escritas en las facturas: “zapatos biscolásticos” en lugar de “zapatos viscoelásticos”, o bien eswaroski, por Swarovski”. Detalle que no es precisamente a touch of class. Ya en casa, aprecio la belleza del diseño, el colorido. Cuando leo la etiqueta del vestido veo que en la composición indica: acetato y poliéster. No aparece el término, seda, silk, soie, por ninguna parte, como me dijo la vendedora al principio. El acetato es la seda artificial. ¡Vaya! En definitiva, no ha existido una atmósfera confortable, de confianza y transparencia. Da la impresión de que lo único importante es despachar rápidamente y pasar cuanto...
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