PALACIO DE NAVARRA
Edificio construido, como sede de la Diputación Foral junto a la Plaza del Castillo de Pamplona en el solar que hasta 1835 ocupaba la huerta del convento de las Carmelitas Descalzas. Las obras dieron comienzo el 23 de diciembre de 1840 con un proyecto del arquitecto director de caminos José de Nagusia. En los trabajos se utilizaron piedras de las canteras de Ansoáin y Ezcaba. El coste ascendió a 3.300.000 reales. Entre 1843 y 1846 las obras estuvieron paralizadas por falta de recursos económicos. Al fin, el 4 de diciembre de 1851 la Diputación celebró su primera sesión en el nuevo palacio; dos meses antes se había comprado la huerta aneja a la basílica de San Ignacio, con lo que la planta total del recinto, incluido el Archivo, es de unos 18.000 m2.
Hasta entonces la Diputación había desarrollado sus actividades en el palacio del barón de Armendáriz, calle San Francisco, en el cual se alojó Fernando VII durante su visita a Pamplona en 1828. Más tarde, hasta su traslado a la sede definitiva, ocupó la casa de Antillón, en la calle Estafeta.
El edificio ha sufrido diversas reformas y ampliaciones. Así, en 1860 se acondicionó y decoró el salón del trono; entre 1932 y 1935, con motivo del derribo del Teatro Gayarre, se llevaron a cabo obras de reforma y ampliación (4 millones de pesetas) y se configuraron las fachadas de Carlos III y de Cortes de Navarra, obra de los arquitectos José y Javier Yárnoz Larrosa*; entre 1950 y 1953 el arquitecto Víctor Eusa dirigió unas reformas interiores, con un coste de unos 5 millones de pesetas; finalmente, de 1981 a 1985 se realizaron trabajos de restauración, amueblamiento y acondicionamiento de la planta noble. En 1985 se proyectaba la renovación de las cubiertas del palacio y de la zona de desvanes.
Aunque no forma propiamente arte del conjunto monumental, en 1965 se construyó un edificio de siete plantas de oficinas junto al Jardín, en la calle San Ignacio, obra de Cándido Ayestarán. En el espacio comprendido entre la fachada proyectada inicialmente por los hermanos Yárnoz y el edificio del Departamento de Economía y Hacienda en Carlos III, se levanta una pequeña fachada retranqueada, correspondiente al edificio que desde 1979 fue utilizado por el Parlamento de Navarra en su...
Read moreBello edificio de estilo neoclásico levantado en el año 1840 en el antiguo solar del Convento de las Carmelitas Descalzas, que acababa de ser desamortizado. Es la sede del Gobierno de Navarra.
En el frontón que corona la fachada que da al Paseo de Sarasate podemos apreciar el escudo de Navarra flanqueado por dos figuras alegóricas de la Ribera y la Montaña, los dos paisajes o caracteres de Navarra. En el siguiente nivel vemos dos estatuas de bronce dentro de sendas hornacinas, que representan a los reyes Sancho VII el Fuerte (el de las Navas de Tolosa) y Sancho III el Mayor (que dominó la mayor parte de la España cristiana en el siglo XI).
La fachada que da a la Avenida de Carlos III es más moderna, de los años 30 del siglo XX, y representa diversas alegorías como la Agricultura, la Ganadería, el Comercio, las Armas, etc. En el jardín que da a la Avenida de San Ignacio se encuentra una enorme secuoya plantada en el siglo XIX, y apodada "el pino de la Diputación".
El interior tiene salas fastuosas como el Salón del Trono, decorado entre 1861 y 1865, con recargados ornamentos dorados, pinturas alegóricas de Navarra, retratos de los reyes de Navarra, un precioso pavimento de taracea y un trono con dosel sel que cuelgan eslabones de las cadenas que rodeaban la tienda del Miramamolín durante la batalla de las Navas de Tolosa (1212). Detrás del trono hay una réplica del estandarte de este mismo emir almohade, cuyo original está en el monasterio de las Huelgas de Burgos.
El palacio también conserva interesantes obras de arte, como retratos de Fernando VII de Goya y de Madrazo, un retablo barroco procedente de Ujué o un impresionante tapiz en el Despacho del Presidente que muestra el momento en que el rey Sancho VII el Fuerte asalta la tienda del Miramamolín que estaba protegida por una guardia encadenada.
Existe la posibilidad de realizar visitas guiadas todos los últimos viernes de cada mes, y son altamente recomendables. La mayoría de los pamploneses no se imagina lo que esconde el interior del Palacio de la Diputación.
Como curiosidad, en pórtico de piedra que da a la Plaza del Castillo se pueden observar las cicatrices dejadas en el edificio por la metralla de un bombardeo republicano durante la...
Read moreLa visita al interior del Palacio de Navarra merece la pena. Entras en una máquina del tiempo de la historia de Navarra. Puro siglo XIX con mucha influencia francesa del XVIII en algunas habitaciones y objetos. Encontramos Aagunos toques medievales: el pendón de Alfonso el Batallador, del Príncipe de Viana, de Sancho Abarca, pero el más impresionante es el que fue arrebatado a los musulmanes en la Batalla de las Navas de Tolosa. El siglo XX está presente en un ejemplar magnífico de la Constitución de 1978 que contiene en sus últimas páginas las firmas de los diputados y senadores de...
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