Hemos estado por la tarde y para empezar, tuvimos que esperar más de 10 minutos para que nos tomasen la comanda (2 refrescos y un agua que se olvidaron) mientras vimos como tomaban comandas a clientes que llegaron después. El camarero que nos atendió, tardo otros 10 minutos en traer 2 bebidas, las cuales no disfrutamos demasiado debido a la constante lluvia de polen de los árboles de la terraza y la cantidad de moscas (entiendo que que eso son factores más difíciles de controlar, pero también se pueden tomar medidas como instalar cenadores, sombrillas para evitar al menos la circunstancia de las semillas que caían de los árboles). Por último, cuando intentamos pedir la cuenta, fuimos ignorados de nuevo bastante rato y cuando por fin conseguí pedir la cuenta, no sabían que había sido la comanda, se lo recordamos y nos lo dijo de cabeza. Entonces le dije que pagaría con tarjeta y el camarero se giró con gesto de desprecio; intuyo que por que le fastidiaba tener que ir a por el datáfono. Al rato nos trajo la cuenta impresa, pero no trajo el datáfono, y hartos de esperar, tuve que pagar en la barra. Al volver el camarero me dijo que si ya había pagado; le dije que sí, y de nuevo hizo un gesto de desdén y me dijo que es que había más gente esperando. Sinceramente, la atención de esta persona me pareció muy poco profesional y desde luego que ha conseguido que no vuelva a ese negocio. También me gustaría señalar que rara vez hago una mala reseña, y que siempre nos dirigimos al camarero con máximo respeto y educación( por favor, muchas gracias...etc). Una pena que un negocio con tan buena ubicación, pierda tanto valor por la atención de...
Read moreHay camareros que son amables, trabajadores y simpaticos. Pero la clientela que frecuenta el local cada vez es más grosera y conflictiva. Después de desayunar, mi pareja se levantó para ir a la barra a pagar la cuenta como acostumbraba hacer y estando sola esperando a que pagase para irnos a casa, cuatro " señores" de avanzada edad que estaban en la mesa de al lado, después de reírse por ahorcar a un perro y meter a un gato en la lavadora, algo que no vi logico, ni normal y la conversación me impacto. Esos señores, aprovechando que estaba sola, empezaron los cuatro a amenazarme con agredirme físicamente, insultarme y me echaron de la terraza, diciendo que me fuera de ahí. A pesar de que habia personal cerca, ningún camarero intervino para explicarle a esos señores que no tienen ningún derecho a echarme de una terraza y más si soy cliente. Fue una falta de respeto tanto por parte de los "señores" como de los camareros que trabajaron ese día, me sentí humillada, agredida, por cuatro señores que se hacen llamar personas y el personal que trabajaba en ese momento que en vez de intervenir y tomar las medidas indicadas, solo se limitaron a observar como me echaban del local y me amenazaban, como si de un espectáculo se tratase. Por cercanía, iba con mucha frecuencia, pero después de ese episodio no volveré jamás. Hay más bares para desayunar y tomar algo cuando sales de trabajar, donde puedes estar tranquila sin que nadie te ataque verbalmente y el personal que trabaja...
Read moreCafetería 'Quiosco de la Música' (1999) en el Quiosco de la Música (1887), en el Paseo de Cánovas, en Cáceres (Extremadura). Templete de columnas de hierro, sobre basamento hexagonal, que sustentan la cubierta de cobre. Propiedad del Ayuntamiento de Cáceres, fue modificado (1998-99) con el añadido de un cuerpo rectangular para establecer un bar-cafetería de gestión privada con una concesión demanial por 38 años. En 2008 estuvo en obras para solucionar un problema de filtraciones y humedades. En 2015 cambió por subrogación el concesionario demanial del bar -que abona un canon mensual- a la empresa hostelera cacereña Geshomar (2008). El interior es más grande de lo que parece, la terraza es un lugar especial en el que te vas a sentar a tomar algo respirando tranquilidad. La atención un 10, rápida y profesional. Los...
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