¡Vaya giro que ha pegado esta terraza! Ya a nivel visual se aprecia el cambio, con muchísimas mesas, toldos, el palacete como tal renovado… Pero este cambio ha sido sin duda para mejor en todos los sentidos: la organización del personal, la rapidez del servicio, la carta… Además como punto a favor, se puede reservar fácilmente desde Google para asegurar tener sitio. Fuimos un viernes para tomar algo a eso de las 8:30. Tuvimos suerte y había una mesa. Quizá la hora es un poco incómoda por el sol, pero en poco tiempo baja y se puede disfrutar del atardecer. Pasó mucho por la zona y diré que suele estar lleno, incluso un domingo por la tarde, aunque hay tantas mesas que debe ser fácil encontrar sitio. Me sorprendió bastante la carta. Los precios no son muy elevados para tratarse de una terraza. Y la propuesta gastronomía es clásica pero moderna. Hay desde aperitivos como gildas, bikinis, patatas bravas, hasta raciones más elaboradas como unos chipirones encebollados o unos huevos rotos con gambones al ajillo. Y también hay algo de coctelería. Con la bebida nos trajeron unas lonchas de embutido, en nuestro caso de cabeza de jabalí con unos picos. Nos dio muy buenas sensaciones porque, no siendo nada elaborado, es un buen detalle y original. Preguntamos por el tamaño de los platos y vimos que no eran demasiado grandes. Con todo, no pedimos mucho: Montados de steak tartar sobre milhojas de patata. Los vimos pasar y nos entraron por el ojo, aunque el resultado fue peor de lo esperado. La patata estaba fría y estaba algo dura. Y el steak tartar no nos dijo mucho en cuanto a sabor. Me gustó que se puede pedir varios tamaños, 2 unidades o 4. Mollete de pastrami con pepino encurtido y queso viejo. Sin exagerar, ha sido de lo que más me ha sorprendido últimamente. Aunque parece muy simple, un bikini bien elaborado con ingredientes que combinan bien entre sí no es fácil de conseguir. Todos los ingredientes aportaban su sentido, ya sea por la textura, acidez, aroma, creando un bocado super sabroso. La ración es pequeña para el precio pero me parece un impredecible. Un tema que no entendimos es por qué en la carta viene como mollete y realmente era un bikini, pero después de probarlo, ninguna objeción. Torreznos melosos. Aquí otro ejemplo de un plato bien preparado. El torrezno viene partido, acompañado de salsa brava al lado. Tiene una parte magra, tocino y la corteza muy crujiente. Además tiene un toque potente de limón que le va fenomenal. Riquísimo. El personal fue muy amable y como decía está muy bien organizado, cosa que siendo tantos no debe ser fácil. Las bebidas llegaron super rápido (excepto un vaso de agua que nunca llegó) y la comida la sirvieron en unos tiempos muy adecuados. Salimos a 15€ por persona, siendo realmente un picoteo. ¡Super recomendable! La verdad que todos los platos que vimos pasar tenían una pinta espectacular: ensaladilla rusa, patatas bravas, chipirones encebollados…...
Read moreUn nuevo imprescindible en el corazón de Rosales
Palacete Rosales acaba de abrir y ya promete convertirse en uno de los lugares más especiales de la zona. Situado en pleno Paseo del Pintor Rosales, junto al Parque del Oeste, su terraza es un oasis de sombra y vegetación, perfecta para escapar del bullicio sin salir de Madrid.
La carta combina tradición castiza con guiños más actuales y apetecibles para compartir: desde unas clásicas bravas o huevos rotos con gambón al ajillo, hasta mini cheeseburgers o chipirones encebollados. Con buenas opciones sin gluten como el caso de la cheeseburger.
En vinos tienen una selección cuidada de blancos, tintos y rosados nacionales, con varias opciones por copa o botella, además de vermuts, sangrías y combinados para alargar la sobremesa. También merece la pena probar sus cócteles especiales como el Rosales Spritz o su Bloody Mary😊.
El servicio es atento y amable, con un ritmo tranquilo que invita a relajarse y disfrutar del entorno. Ideal tanto para un aperitivo de fin de semana como para una comida informal o una cena entre amigos.
Un sitio con encanto, buena cocina y una ubicación inmejorable....
Read moreUn lugar excepcional que combina historia y gastronomía de manera sublime. La ubicación del Palacete Rosales es simplemente perfecta, con vistas espectaculares al parque del Oeste. El edificio histórico ha sido restaurado con mucho gusto, conservando su encanto original mientras ofrece todas las comodidades modernas. La comida es de excelente calidad con una carta variada y precios muy razonables para la zona. El servicio es atento y profesional, siempre pendiente de los detalles sin resultar intrusivo. La terraza es una verdadera joya, especialmente al atardecer cuando las vistas son inolvidables. Perfecto para cualquier ocasión, desde una comida informal hasta una celebración especial. Sin duda un lugar imprescindible en Madrid que...
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