Llamé a la tienda, me presenté y pregunté el nombre de la persona con la que estaba hablando, porque me gusta dirigirme a las personas por su nombre cuando estoy conversando, especialmente para poder explicar mejor mi situación y las características específicas que necesitaba para un sofá, ya que soy interiorista.
Para mi sorpresa, la persona que me atendió se negó a decirme su nombre y fue extremadamente maleducada desde el primer momento. A pesar de que intenté ser lo más amable posible, simplemente no entiendo por qué me trató de esa manera, como si estuviera haciendo una pregunta fuera de lugar.
Insistí, de la forma más respetuosa, explicando que era interiorista, que estaba interesada en comprar un sofá y volví a preguntarle su nombre. Ella siguió con una actitud muy desagradable. Después de varios minutos de conversación, finalmente me dijo su nombre — Marta — pero de muy mala gana y dejando claro que no quería atenderme.
Por supuesto, después de este trato tan poco profesional, no quise seguir hablando con esta persona. Llamé a otra tienda, un poco más lejos de mi casa, en Bravo Murillo, donde me atendió Óscar, quien fue todo lo contrario: muy educado, amable y dispuesto a ayudar.
Creo que un comercio que trabaja con atención al cliente y venta de productos debería tener mucho más cuidado con el trato hacia las personas, especialmente cuando se trata de potenciales clientes que buscan un servicio...
Read moreLa semana pasada compré un sofá en la tienda de Moradillo de la calle Príncipe de Vergara. Antes de tomar la decisión final, visité la tienda de Bravo Murillo, donde Óscar me atendió. Su dedicación me sorprendió. Me explicó todo con una paciencia que no parecía tener prisa, como si de verdad le importara que entendiera cada detalle. Incluso se ofreció a quedarse más tiempo en la tienda para ajustarse a mi horario, algo que, siendo honesta, no esperaba. Ese gesto me hizo sentir que no era solo una compra más.
Al final, por pura logística —tiempo y cercanía—, fui a la tienda de Príncipe de Vergara, donde me atendió Marta. Marta fue cálida y atenta. No solo me ayudó a cerrar la compra, sino que se preocupó de verdad por los detalles. Me llamó varias veces para asegurarse de que los cambios que hice en el pedido quedaban tal y como quería.
No sé cómo funciona lo de las comisiones entre tiendas, ni si tiene sentido detenerme en eso, pero lo que sí sé es que ambos, Óscar y Marta, marcaron la diferencia. Es raro encontrar gente que haga este tipo de procesos menos mecánicos,...
Read moreNecesitaba cambiar mis sillones por un sofá cómodo sobre todo, pero mucho mejor si cumplía otros requisitos: calidad en su estructura, asientos, respaldo pero sobre todo que su diseño fuese actual y atemporal a la vez. Lo primero que me encontré fue la atención y amabilidad de Marta. Que fácil me resultó descartar aquellos que no se ajustaban por medida y por las cualidades que yo pedía. Una grandísima profesional en un espacio con sofás preciosos, donde es difícil no encontrar lo que buscas. Muchísimas tapicerías para elegir, algunas de ellas exclusivas. Al ser fábrica, muchos modelos admiten distintos tamaños. Al final compré un sofá que no había visto en mi primera visita, y no puedo estar más contenta con el resultado! Super cómodo y muy de mi gusto. Muchísimas gracias Marta por tu profesionalidad, empatía y amabilidad! Y muchísimas gracias también a las personas que lo trajeron a casa. Super cuidadosos y serios en la entrega. Si tuviera que comprar otro sofá, iría sin duda directamente a...
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