I went to La Vanguardia 1934 with my family a couple of weeks ago, and I must say it was quite a pleasant experience. We arrived and were seated instantly. We were given quite a nice table, with a view of the kitchen, which I personally enjoy. The menu is nice with enough variety. I got milanesa for my main course, which I do not regret. Generous portions, delicious taste. Very friendly staff, very attentive, and service was quite good. Fast free WiFi is always a plus in my book. Heavily recommend it, but it's advisable to get a reservation just in case because...
Read moreWonderful dinner! They served an excellent bread with spread to begin. For entradas the langostinos and pulpo del chef were excellent! For main dishes the lamb was very tender and covered in a dark sauce. The squash ravioli had an earthy taste and I was glad to be able to balance the vegetable dish with bites of lamb. The desserts were truly incredible, the chocolate volcano and toblerone cheesecake. I honestly can’t say which one I enjoyed more. The cheesecake had an amazing sauce with berries. Such a...
Read moreSituación, dos adultos con idea de cenar alguna entrada y tragos.
"Pulpo del chef", sonaba tentador... llegó a la mesa, bien presentado y muy sabroso, pero era un tentaculito de escasos 17 cms y delgado, en el medio del plato, no sabía si comerlo o darle mi pésame... $690, si ... unos 17 USD. Se nos ofreció aderezos... aceite de oliva, se confirmó que si, nunca llegó a la mesa.
Ni en restoranes de PDE en Febrero con vista al puerto se animaron a tanto. De hecho, un menú de sábado a la noche, rico, con entrada, plato ppal. y copa de vino: $510.
Para "picar" algo más se tuvo que pedir otra entrada, papas, venían con hongos, esta vez más generoso que el minipulpito, no precisó pedir sal porque ya venía con el salero incluído, $390.
Los dos tragos estaban ricos, $250 c/u.
El ambiente general, incluso en otras mesas, daba la idea (si fuera paranoico), que había descontento de trabajar un domingo de carnaval.
Conclusión, la estructura más/menos, es la de una parrilla/bar más de la zona, con sillas Stella Artois, de metal, duras, pesadas, incómodas, con el piso que parecía el de la vereda, pero adentro del local (con su unión no aparecía el capitán planeta, sino tremendo relajo cada vez que alguien se sentaba o paraba con dificultad), vela en la mesa, platos elegantes y sorbito de metal para los tragos.
Un local que se autopercibe gourmet pero se queda a medio camino, a excepción de los...
Read more