Aprieto el botón + contribuir que está en mi perfil de Google Maps. Me aparece el bar La Nona. ¿Bar la Nona? No recuerdo para nada que lo haya visitado. Veo unas fotos del local. Poco a poco se viene a mi memoria que el viernes pasado estuve unos minutos en el tercer piso. Con mi amiga maipucina, después de ir a un concierto de Evelyn Cornejo, nos pasamos a tomar una cosita. Pedimos una piscola y una michelada, mientras sonaba música de año nuevo. Mi amiga maipucina, que es una persona que no reclama nunca, quizás porque su vida periférica ha conseguido constituirle cierta paciencia marginal, de todas maneras dice que no le gusta la decoración ni las luces amarillas. Yo no la pesco. Solo quiero tomar y luego ir a acostarme. Entonces el mesero regresa y me dice, "no hay del pisco que usted quiere, ¿le apetece otro?". Qué cuma usar el verbo apetecer. Mi amiga maipucina dice "es el momento". Nos levantamos, bajamos las escaleras, respiramos. Ahora recuerdo con felicidad cómo respiramos una vez en la calle. Qué bueno que apreté el botón + contribuir. Porque ahora recuerdo con dicha haberme ido de ese lugar y saber que jamás volveré a subir a ese tercer piso, donde no hay una Nona, solo gente triste atrapada en un año nuevo que nunca...
Read moreDelicious, local, affordable food with a wide selection of dishes specific to Santiago and Chile, as well as the must-try "terremoto" (earthquake) drink. Very tourist-friendly, with English translated menus, though do your best to pronounce things correctly. It was recommended by Franco from Free Santiago Tours, which I also highly recommend over other...
Read morePretty cool place. I wouldn’t make a thorough assessment after one night (on a mon) however had a great range of beers/drinks, good seating arrangements including a roof top style terrace and excellent service. The pic will highlight the trendy style of the...
Read more