Best place for some wine and empanadas in Santiago. Definitely a local spot. Come here, be chill, get a cup of Ribeiro or Rioja and have an empanada de atún. The vibe is amazing and you'll meet lots of locals. Isa is awesome and runs this place like no other. The winters are great for enjoying the fire. If you're finicky and picky and want your food a certain way you may not enjoy this place as much. But if you want to feel something close to the heart of Santiago then this is it. And of course lots of great nearby places to...
Read moreUna señora mayor de camarera que no se me olvidará jamás. No me he levantado de un bar en mi vida, pero esta mujer gastó todos los cartuchos que se pueden tener. Faltó al respeto completamente en varias ocasiones hasta que ya no aguante más y me levanté. Simplemente le indicamos que eramos 5 personas, a lo que aceptó gratamente a darnos una mesa, en cuanto vio que 2 eran niños ya no le encajó y comenzó con los comentarios: El primero, que esa mesa está reservada para cenas y familias más grandes ( mesa de 6), por lo que tendríamos que levantarnos prontito para irnos. Me calle y no dije nada, yo iba dispuesto a cenar con los niños. Cenar no, yo iba a inflarme, pero bueno lo aguanto y no digo nada. El segundo comentario cuando ya estaba sirviendo el vino, le dice a mi pareja con mucha soberbia: "perdona me dijiste 5 personas y sois 4". A lo que ya le contesté, perdona pero el otro muchacho ya viene está en el baño. El tercer comentario fue: ya pero a mi los muchachos no me cuentan. Ya me levanté de la mesa y le dije que recogiese el vino que si tanto le estorbaba me iba y punto, le dije que mis intenciones eran cenar que nadie le dijo que yo ni fuese a cenar ni a hartarme de vino. Se merecía más de un comentario que ni dije por tener más educación que ella, pero me parece sorprendente en una ciudad de peregrinos que se caracterizan por su buena atención que exista este...
Read moreFui estudiante en Santiago y no me faltaron días de fiesta. Precisamente una noche lluviosa de estas, en pleno invierno, estaba con un colega ávidos de fiesta por esta zona y decidimos pasar a este local. Nosotros pensábamos que era una simple tienda de fiambres que abría hasta tarde pero cuando entramos descubrimos lo que realmente deseábamos sin saberlo. Detrás del mostrador de fiambres había un pequeño pasillo que conducía a una pequeña sala calentada por una lareira y apenas 4 mesas. También habían papeles escritos por las paredes, seguramente dejados por clientes del pasado, pero ahora ya no los hay (molaba que volviera esa costumbre, le daba un encanto único). Desde esa experiencia volvimos bastantes veces sólo con la excusa de "hacernos la carta de vinos completa"... No nos engañemos, debimos hacerla ya unas cuantas veces, cómo resistirse a esos cortes de queso y jamoncito.
Si vas a pasar pocos días en Santiago seguro que tendrás bien organizado dónde ir, pero si vas a estar viviendo regularmente te sugiero que vayas...
Read more