Wow. This was truly one of the worst meals I've ever had in my life. Not only a rip off but terrible food. DO NOT GO HERE. I truly don't understand how there are so many good reviews for this place. First off, none of the dishes are less than 20 usd, fine we thought, they must be huge or extremely good- decent at worst.
We were very wrong, the salteada de salmón y langostinos was disgusting, not only was the sauce very underseasoned, the shrimp actually tasted like it had gone bad before they cooked it- completely inedible. On top of that it was a tiny portion of food accompanied by a gigantic salad of only lettuce without any dressing. The waitress didn't even bring any olive oil or anything, I had to ask but by the time I could get her attention the meal was basically over. The lenguado was slightly better but still a very small portion and underseasoned.
Basically, we paid way too much money for crappy food that didn't even get me full, I even considered going to a bar and getting some fries afterward but I already had spent way too much to justify buying more food. On top of all this, it's weird space that did not quite feel like a restaurant (and not in a cool experimental way). At least they give you a discount for paying with a foreign card, but def not the best way to...
Read moreÉramos cuatro comensales y llegamos un poco tarde (22:30 hs.) en un jueves de noche. Dos de nosotros ya habíamos ido algunas veces, pero antes de pandemia, asique fue reconfortante confirmar que el fuerte de la carta siguen siendo las pastas. Tres de nosotros pedimos pasta y uno el cordero braseado con verdes y puré. En consenso grupal fue que las pastas estaban sabrosas, pero con las siguientes consideraciones. Los fetuccini mediterráneos (foto) tenían tomate, pesto de almendras (creo), alcaparras y anchoa. Aunque la anchoa estaba disuelta en la salsa, el comensal dijo que hubiese sido un lindo gesto que pusiesen una o dos anchoas enteras arriba. Mis sorrentinos eran de ricota y bondiola. Los otros comensales los probaron y dijeron que le sentían la bondiola. Yo no, pero no puedo objetar la textura y el punto de cocción – al dente. El tercer plato de pasta fue el más peculiar: fue descripto por el mozo como sorrentinos (o raviolones, perdón pero no sacamos foto) de espinaca y remolacha. ¡El asombro de la comensal fue extremo al cortarlos y ver que, si bien la masa era verde (la espinaca) adentro también eran verdes! Al preguntar al mozo dónde estaba la remolacha, dijo que se había equivocado en la descripción y que eran hojas de remolacha. No es que no se pudieran comer, pero es un detalle a considerar. De hecho, el servicio fue quizás el punto más peculiar. El mozo fue atento y amable, pero se mostraba algo lento y distraído. Supusimos que, o bien era su primera semana trabajando o estaba substituyendo a alguien que estaba de licencia (fuimos en Semana de Turismo). Quizá fue porque llegamos tan tarde nosotros. Vale la advertencia: no hay carta impresa, te acercan una pizarra con las opciones del día, los precios y el mozo explica ingredientes y contesta dudas. Un lado de la pizarra tiene la comida salada y otro las bebidas. Esto no es así para los postres en donde el mozo los recita, nuevamente, sin aclarar los precios (pero nosotros tampoco preguntamos). Pedimos sólo dos postres ya que uno de nuestro grupo no quería y otra es hipoglucémica. El restó no ofrece opciones de postres sin azúcar, pero sí tienen una opción vegana en el menú salado. Los postres que sí pedimos fueron un mousse de maracuyá (estaba correcto) y mi postre, que el mozo describió como torta invertida de frutas, manzana, pera y durazno. Lo que llegó a la mesa, a mi entender, no era una torta invertida sino un crumble: la fruta, en lugar de estar arriba (de ahí lo de “invertida”) estaba abajo, y venía acompañado de la misma salsa de maracuyá que el helado. He de puntualizar que la geometría y denominación, en este caso, no me importaron ya que, de hecho, estaba muy rico, y la textura crocante del arenado superior (de ahí que yo lo nombre crumble) era perfecta. Servicio rápido y trajeron una panera (casero, calentito y ahumado el pan) con un dip de lentejas. Las mesas son amplias y están bien espaciadas y la sala tiene un reciclaje lindo. No parecen haber muchas opciones en Cuidad Vieja para comer entre semana por la noche, asique...
Read moreAfter reading some of the earlier critical reviews, it was difficult equating those negative experiences with ours. We experienced nothing but an outstanding evening out. We were greeted as we came in and were quickly sat at our table with a delicious aperitif of sparkling wine mixed with passion fruit juice. Our hostess explained the meal options of the day in great detail in English. As we awaited our meal we were given an appetizer of freshly baked bread with house-made lentil pesto, both of which had tremendous flavor. The pasta and lamb dishes were expertly prepared and delicious, and our meal was topped with a fabulous offering of limoncello prepared exclusively by the chef that would rival any made in Sorrento.
All through the meal we felt well attended without being pestered. Every phase was delicious, the ambiance was delightful, and our bill very reasonable for the quality of food and service. My wife declared La Fonda "a feast for the senses." We look forward...
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