El día 16 de junio a las 17:40hs junto a mi esposa concurrimos al local de Dos Escudos (Montevideo. Ella sacó un número para comprar en la panadería, y además consultó si necesitaba ese número para poder encargar 2 tortas. Le indicaron que aguardara unos minutos. Cuando le tocó su número en la panadería para realizar su compra, le consultó a la empleada que la estaba atendiendo si ella le podía tomar el pedido de dos tortas, y ésta le dijo que tenía que atenderla una señora que estaba en el escritorio al lado de la puerta ( la misma que antes le dijo que aguardara). Ya en la caja para abonar, y luego de pasados 15 minutos, consultó (por tercera vez) a la cajera si le podía tomar el pedido de las tortas, y ella le respondió que no, que eso lo debía hacer la señora que está en la puerta en el escritorio. Finalmente, preguntamos si llamando por teléfono nos podían tomar el pedido, a lo cual nos dijo que no y que le dejaramos nosotros nuestro número, ya que ellos nos llamarían luego para tomarnos el pedido. Media hora después (cerca de las 19 horas), ya en nuestro domicilio, llamamos al local, y la empleada que nos atendió, nuevamente nos dijo que la señora que toma pedidos se encontraba ocupada. Cabe agregar que, después de todo esto, nunca nos llamaron del local para tomarnos el pedido. Contamos toda esta situación para que puedan mejorar el circuito comercial del local. Somos clientes habituales, y sabemos que siempre está lleno de gente a esa hora, pero no puede ser que solo 1 persona sea la encargada de escribir los datos de los pedidos, y que esa misma persona se la haya pasado 20 minutos abriendo y cerrando cajas vacías sin poder detenerse 30 segundos para tomarnos un encargo. La fidelización del cliente es tan importante como las ventas. Y además, las tortas son de los productos más caros que ustedes ofrecen. Nosotros no eramos los únicos que queríamos hacer un pedido.... asique es obvio que el local perdió dinero por la actitud asumida por esta persona, y vaya uno a saber cuántas veces sucede esto en el día. Sabemos que "DOS ESCUDOS" ya tiene su nombre ganado en el mercado hace años, y la gente no va a dejar de acudir al comercio, pero también es importante que los clientes habituales (como nosotros) se vayan satisfechos y con ganas de volver. Como consejo, tengan un seguimiento de los encargados de los locales y de los que toman pedidos. Armen un sistema de calidad, tengan procedimientos para tomar rápido los pedidos telefónicos o si hay mucho trabajo tengan a una persona encargada de...
Read moreDos Escudos is both a cafe and a pastry shop. This review is about the bakery and pastry shop, which is our favorite "high end" patisserie in Buenos Aires. High end because it is more expensive than most, but not by much, and especially because the quality of the confectionery is just outstanding, both in terms of ingredients and preparation. The raspberry cake with chantilly cream is absolutely to die for and the Sandwiches de miga are second to none. The store is most often packed (always a good sign) but you take a number so there is no need to stand in line and wait for your turn in a crowd. Service is very attentive and the old ambience of the place adds to the charme. If you want to bring a cake to a dinner, they also come...
Read moreDespués de 3 años, debo cambiar de opinión. ●●●●● Hoy tengo que cambiar de opinión después del mal rato que pasé, si hubiera menos estrellas se las pondría. Llego me siento adentro y pido un ristretto, la moza me dice que si lo quiero pequeño, mediano o grande, le insisto: quiero un ristretto, le digo que es un tipo de café que no puede ser ni mediano, ni grande, me contesta de manera insolente que ella sabe muy bien lo que es un ristretto, le contesto, que si que si supiera que es un ristretto no me estaría haciendo esa pregunta, me da la espalda y me deja hablando sola, todo el mundo oyendo las respuestas de la moza y yo roja de la vergüenza. Viene un mozo muy atento de nombre Asdrubal a mediar la situación, le indico que le pregunte a la barista si sabe preparar un ristreto, me toma el pedido y se va a la barra, la barista empieza a hablar en voz alta que ella sabe lo que hace y que no quiere que le devuelvan el café, ya mi malestar es increíble, viene el mozo y me dice que no tienen el pan para el bocadillo que pedí, aprovecho la ocasión, me paro y me voy. Por favor, eduquen al personal, uno no va a un sitio a pasar mal rato, si venden café, contraten a un barista que sepa, ustedes cobran caros sus productos, así que inviertan en educar al personal. La moza grosera e irrespetuosa es la que está de espaldas con buzo gris y...
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