PARA EVENTOS: Muy decepcionante. Aunque al principio nos dijeron que nos asignarían a Mafer como organizadora de eventos, ella renunció poco después, y Edgar, el vendedor, se quedó a cargo. Edgar es un muy buen vendedor, pero un pésimo organizador de eventos. Edgar se presentó muy cordial al inicio pero llegado el día, nos dimos cuenta que nos vendió muchas cosas que no cumplió, así que si deciden hacer su evento aquí, les recomiendo contratar un verdadero wedding planner que esté del lado de los novios o alguien que supervise todo. Hubo varios problemas: no había suficientes sillas ni espacio montado para los invitados, a pesar de lo que pagamos. Hubo contradicciones en los acuerdos: nos dijo que el restaurante estaría cerrado una vez alcanzado el mínimo de 70 personas, pero vimos a personas entrar durante nuestra celebración. Supuestamente el pasillo verde estaría libre, pero ese día estaba con mesas del restaurante. También nos prometió un micrófono para el brindis, que nunca apareció, y los menús impresos, que nos ofreció como "regalo", nunca estuvieron. Nos dijo que habría dos barras de comida, pero solo había una. En cuanto al volumen de sonido, Edgar nos dijo que podía ser de 90 decibeles, pero el contrato decía 80 así que pedimos cambiarlo, pero Edgar nos pidió "confiar" en él, lo cual fue un grave error. Esto nos llevó a un conflicto con él y con una "manager" que apareció ese día, con una actitud muy déspota y defensiva. Además, llevábamos a un trío de boleros con una bocina que estaba por debajo de los 80 decibeles, pero no los dejaron usarla. Otro inconveniente fue que los baños de arriba estaban inhabilitados, aunque nos habían asegurado que sí lo estarían. Además, al principio del evento llovió, pero cuando paró, el personal no reaccionó para volver a montar las sillas inmediatamente, así que lo hicieron los mismos invitados. El montaje de la mesa tampoco se hizo como acordado. El pastel lo sacaron tarde, y fue porque los invitados tuvieron que pedir a un mesero que lo sacara, lo cual nos hizo darnos cuenta que ignoraron el minuto a minuto que entregamos con anticipación.
Cuando abordamos estos problemas con Edgar, su actitud fue muy despectiva y no nos ayudó en nada. Parecía que nos hacía un favor. La mejor opción fue tratar directamente con los meseros, los chicos de barra y el ingeniero de sonido, quienes fueron mucho más amables. En cuanto a la comida, estaba bien, pero comparada con la prueba del menú, estuvo rebajada y se sirvió fría. La parte administrativa dejo mucho que desear: tuvimos que perseguir al equipo para corregir el contrato (nos lo entregaron mal cuatro veces), no enviaron recibos de pago hasta que insistimos (pasados los 2 meses desde el pago). También tuvimos que insistir en que nos devolvieran el depósito, aunque el contrato decía que sería en 3 a 5 días hábiles, nos lo pagaron al sexto día. En resumen, si deciden hacer su evento aquí, prepárense para estar persiguiendo por todo, no se confíen y asegúrense de tener apoyo extra para antes y durante el evento, porque allí no se hacen responsables de nada, además de que harán el mínimo esfuerzo posible para tu evento. La relación calidad-precio no está tan mal, pero yo les recomendaría buscar otro lugar donde la actitud sea mejor, ya que si quieren relajarse y disfrutar de su evento sin tener que resolver problemas todo el tiempo, este no es el lugar. Es una lástima porque el...
Read moreIt may have been because I went on Sunday early evening- the end of the week but I was really looking forward to the Tropical ceviche tostadas--as I had recently fallen in love with them while living in Costa Rica.
There was probably a total of a tablespoon or 2 of mango diced up and put on the top, and I assumeed there was just as much mango throughout the whole bowl, but after three or four spoonfuls of fish and mango, all that remained was lots of fish no more mango. I asked for more mango and the waitress came back and said there was no more.
So I don't know if the tropical ceviche only has a tiny trace amount of mango or they were just out of it. I was just expecting fruit throughout. I couldn't finish it after that and left three force of the fish uneaten--I don't expect any remuneration I just want to bring this to the management attention.
The other dish I...
Read moreDespués de ir 4 ocasiones, comida y cena, lo recomiendo ampliamente.
El Círculo Cubano A.C.es una belleza de casona, al fondo se encuentra Zun Zún jungla insular. Restaurante reconfortante con recetas tradicionales, obviamente, cubanas en un ambiente fresco y relajado. Para iniciar con las bebidas, hay de todo, pero lo mejor son los cócteles tradicionales cubanos, el mojito, podría mejorar, al igual que el carajillo, pero el Saoco con agua de coco y la Canchánchara (aguardiente Santero, miel y limón servido en barro, cabe destacar que esta bebida es el primer cóctel de la historia de Cuba y patrimonio de la humanidad) son imperdibles.
En Zun Zún se disfrutan los platos típicos cubanos que son el resultado de la mezcla de tradiciones españolas, africanas, aborígenes, yucateca y hasta asiática y se siente en algunos de sus platillos, la carta corta se agradece.
Para la entrada, las croquetas de jamón, estas son cremosas rellenas de jamón horneado con un sofrito de ajo y cebolla. Las clásicas de la isla. Imperdibles la ensalada cítrica, con lechuga sangría, supremas de naranja y toronja, nuez y queso azul, bañada de vinagreta de la casa, y la ensalada tropical con espinaca baby, mango fresco, arándano deshidratado y peperonccino, bañada de vinagreta de la casa. El filete de esmedregal cubierto en una salsa almendrada, sofrito con ajo, cebolla y hierbas mágicas y un clásico, el pollo frito, una jugosa pierna y muslo dorados, sazonados con la típica receta cubana de ajo y naranja agria.
En Zun Zún las porciones son generosas, todos los platillos vienen acompañados de moros con cristianos (arroz y frijoles negros) y plátano macho frito.
Y para cerrar con broche de oro, un buen café cubano acompañado de unos casquillos de guayaba, postre tradicional de la isla grande, preparado con medias guayabas rellenas de queso crema, bañadas con néctar de guayaba roja y un pastel de chocolate amargo acompañado de helado de vainilla.
El personal es amable, cálido y acertado en sus recomendaciones. Abren de martes a domingo, los fines de semana se empieza a llenar después de las 16:00 horas Tienen “casinero” que son clases de salsa, al final de la lección se arma el baile para practicar lo aprendido.
Un lugar que sin duda hay...
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