Buena ubicación, pero muy mala gestión ante un problema de salud
El lugar es bonito, el barrio agradable, el espacio tiene potencial, y me hizo ilusión probar este nuevo café.
Lamentablemente, tuve una reacción física muy fuerte justo después de tomar un iced latte aquí — una sensación de sobrecarga de cafeína, dolor en la zona del abdomen y del plexo solar, como si la dosis hubiera sido extremadamente concentrada. Un café no deberia provocar síntomas tan intensos, y cuando eso ocurre hay que saber escucharlo.
Volví para informar al equipo (sin agresividad, sin pedir ningún reembolso), simplemente para señalarles una posible dosis mal ajustada o un problema que podría afectar a otros clientes sensibles.
Por desgracia, no hubo escucha ni empatía. Solo una serie de explicaciones técnicas sobre el “café de especialidad”, una actitud defensiva, y una negativa total a considerar que pudiera haberse cometido un error. Tuve que repetir varias veces que no venía a quejarme, sino a informarles por su propio bien.
Es una lástima: el lugar tiene potencial, pero esa falta de responsabilidad y apertura, especialmente en un local que acaba de abrir, deja muy mal sabor de boca. Un buen café también es saber escuchar al cliente, no solo recitar una ficha técnica sobre los granos.
Al equipo: tenéis potencial, sinceramente. Pero no toda crítica es una amenaza. Aprecié vuestro café, pero necesitáis trabajar en la relación con el cliente.
Un problema de salud, incluso si es involuntario, no es un detalle menor, y podría haber justificado una reacción mucho más dura. Esta vez volví con buena intención. Pero si esto le ocurre a otra persona, no todos serán tan comprensivos.
Suerte en lo que viene.
Edición del 21 de julio, tras la respuesta del propietario:
Tomo nota de la respuesta, pero en realidad refuerza mi incomodidad.
El tono es educado, sí, pero falta una verdadera autocrítica. Se vuelve a mencionar el “café de especialidad” como si eso justificara que un producto pueda provocar dolores físicos intensos. Eso no es aceptable. Llevo ocho años viviendo en Madrid, he probado muchos cafés de especialidad, y nunca había tenido una reacción tan fuerte como la que tuve aquí.
Sé que el local acaba de abrir (hace dos semanas), y ellos mismos han mencionado estar aún en fase de ajuste. Precisamente por eso, la opinión de los clientes es más valiosa que nunca. Pero en lugar de escucharla con apertura, se minimiza lo ocurrido, se encubre el problema con tecnicismos, y se pierde una oportunidad de mejora real.
Al final, el mensaje implícito parece ser: "Es café de especialidad. Deberías haber sabido que podrías sufrir." Y no, el conocimiento técnico no puede justificar el sufrimiento físico de quien consume tu producto.
He estado reflexionando más profundamente sobre la experiencia. Y tengo la sensación de que lo que pasó aquí no es solo un problema de producto o de servicio. Es un problema de narrativa interna.
Este lugar parece haberse construido con una idea fuerte: la de ofrecer un café de especialidad, un espacio de calidad, algo distinto. Esa visión puede ser bonita. Pero cuando esa historia se vuelve más importante que la realidad vivida por los clientes, algo se rompe.
En vez de preguntarse si tal vez algo falló en la bebida, se responde desde la defensa del concepto. En lugar de escuchar la vivencia del cuerpo del otro, se recita el manual técnico. Y así, el cliente —incluso el que viene con respeto— es convertido en una amenaza narrativa, no en una oportunidad de mejora.
No hay grandeza en esconderse detrás del prestigio del grano o la metodología. La verdadera grandeza empieza cuando uno es capaz de decir: “Puede que hayamos cometido un error. Gracias por señalárnoslo.”
Por eso, más allá del producto, lo que me aleja de este lugar es la forma en que protege su historia en vez de cuidar a las personas. Y eso sí, es una señal de alarma para cualquiera que valore tanto el sabor...
Read moreNofin: nuevo espacio en Puerta del Ángel, junto al Puente de Segovia y Madrid Río
Acaban de abrir hoy y he tenido la suerte de ser una de las primeras clientas. Soy madrileña de toda la vida y nueva vecina del barrio, y me alegra ver cómo empiezan a aparecer propuestas como esta en Puerta del Ángel, una zona que está cambiando pero donde aún faltaban sitios con este tipo de propuestas más actuales.
El local está justo en la orilla de Madrid Río, con unas vistas espectaculares al Palacio Real y la Almudena. Es amplio, luminoso, tranquilo, y con espacio más que suficiente para venir a trabajar, leer o simplemente parar un rato a disfrutar.
Está claramente orientado a un público activo y deportivo —es el sitio perfecto para venir después de una carrera, un paseo matutino o una salida en bici por Madrid Río y tomarte un buen desayuno o café con calma.
Pedí un café con hielo y una tosta, y me comentaron que la carta está todavía en desarrollo. La propuesta actual es moderna, con toques japoneses, pensada para un público contemporáneo e internacional.
Conociendo bien el barrio, creo que para que este sitio tenga una larga vida y se convierta en parte real del tejido local, sería bonito que también incluyera algunas opciones más reconocibles y tradicionales —especialmente en desayunos o meriendas— que hagan sentir bienvenidos tanto a los vecinos de toda la vida como a quienes están llegando.
Muchos residentes clásicos del barrio lo miran con curiosidad desde fuera, pero no siempre se atreven a entrar. Y ahí está la clave: lograr que convivan en un mismo espacio lo tradicional del barrio y lo nuevo. Esa mezcla es lo que hace único a este barrio.
Un sitio precioso con obra de los BURR, bien ubicado y con muy buenas intenciones. ¡Bienvenido, Nofin!
Nofin: a new spot in Puerta del Ángel, right by Puente de Segovia and Madrid Río
Nofin just opened today, and I was lucky to be one of their very first customers. I’m a lifelong madrileña and a new neighbor in the area, and I’m genuinely glad to see more contemporary spots like this starting to pop up in Puerta del Ángel — a neighborhood that’s slowly changing, but where these kinds of places were still missing.
The location is unbeatable — right on the riverbank, with spectacular views of the Royal Palace and Almudena Cathedral. The space is bright, open, and calm, with plenty of room to sit and work, read, or simply take a break and enjoy.
It’s clearly geared toward an active, sporty crowd — the perfect place to stop for breakfast or a slow coffee after a run, a morning walk, or a bike ride along Madrid Río.
I ordered an iced coffee and a toast, and they mentioned the menu is still evolving. The current concept is modern, with some Japanese-inspired touches, designed with a contemporary and international audience in mind.
That said, as someone who knows the neighborhood well, I believe that for this place to truly thrive and become part of the local fabric, it would be great to also include some more familiar or traditional options — especially for breakfast or an afternoon snack — that could make longtime residents feel just as welcome as the newer crowd.
A lot of classic locals walk by with curiosity, but don’t always feel like it’s a place “for them.” And that’s exactly where the magic could happen: by creating a space where both the old and the new feel comfortable side by side. That mix is what makes this neighborhood so special.
A beautiful place, in a perfect location, with great energy and a team that’s clearly eager to do things right. Welcome to the...
Read moreWe loved NOFIN! The reviews on the amazing coffee caught our eye but we've been pleasantly surprised by the modern interior, attentive and amazing service and great food! We absolutely love the concept of bringing cyclists and passerbys together to enjoy a coffee and good food and had an amazing breakfast. The eggplant tofu sandwich was great and so was the tomato sandwich. The coffee met all expectations and that wasn't easy as they were high! Last but not least the restrooms were absolutely spotless and the hand soap smells delicious. It's clear a lot of attention's gone out to the place with it's refreshing interior and it is heartwarming to see the passion and determination of the staff to make every guest...
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