La oficina de la Capellanía estaba presidida por el capellán del Rey, cargo que habitualmente ostentaba el título de Patriarca de las Indias Occidentales, cuya cátedra se instaló en la capilla del Palacio Real de Madrid. Desde la creación de la Diócesis de Madrid-Alcalá, a mediados del siglo xix, el citado Patriarcado y la Capellanía Real fueron reunidos en la persona del Obispo de Madrid.
Organizativamente, dentro de la Corte dependían de la Capellanía todos los asuntos religiosos en los que intervenía la Familia Real (bodas, bautizos, funerales, etc.) y todas las celebraciones litúrgicas desarrolladas en los Sitios Reales. Además el Capellán siempre actuaba como testigo del notario en cualquier acto que afectara a la Casa Real (consumaciones matrimoniales, nacimientos, defunciones, etc.). El personal a ella adscrito contaba, además del clero y servicio, del organista y de la orquesta de cámara de los reyes, por lo que la influencia de esta institución en la música española fue grandísima.
Es uno de los puntos más interesantes, desde el punto de vista arquitectónico, de todo el Palacio. Situada en el centro del lado norte de la planta principal del palacio, tiene su acceso desde la galería que rodea el patio central.
Sacchetti realizó un primer proyecto pero Fernando VI se decantó finalmente por el presentado en 1749 por Ventura Rodríguez, por entonces ayudante del primero. La Capilla fue realizada entre 1750 y 1759. La planta es de tipo central o elíptica, estando coronada por una cúpula de media naranja. A cada uno de los ángulos que describen la planta, salvo el atrio, que presenta pilastras negras que imitan el mármol, se encuentra adosada una columna de mármol negro extraído de una cantera de Mañaria (Vizcaya), hasta un total de dieciséis, de una sola pieza. Estas columnas están coronadas con capiteles en estuco dorado.
Interior. La distribución de la capilla es clásica: al este se sitúa el altar mayor, de mármol; al norte el altar del evangelio; al oeste el órgano y el atrio es el vestíbulo. Los asientos reales se hallan en el lado norte, próximo al altar mayor, que está a su derecha.
El pintor Corrado Giaquinto fue encomendado para diseñar y dirigir los trabajos de la decoración de la Capilla Real y él mismo pintó los frescos tanto del atrio (Santiago en la batalla de Clavijo) como en la cúpula central (La Coronación de la Virgen), los cuatro santos españoles de las pechinas (San Leandro; San Hermenegildo; San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza) y en la tribuna del coro, una Alegoría de la Religión. Las esculturas en yeso de los Evangelistas, de tamaño mayor del natural, situadas en el atrio, son obra de José Ginés, y los ángeles del tambor fueron realizados por Felipe de Castro.
La Capilla presenta dos altares. Sobre el altar mayor hay un cuadro del arcángel San Miguel (San Miguel triunfando sobre los demonios) de Bayeu, según original perdido de Luca Giordano, y un tabernáculo de bronce dorado y piedras duras, obra de Domenicino Montini (1619). En el altar del evangelio, el cuadro de La Anunciación, obra postrera de Mengs, flanqueado por estatuas modernas de mármol del Corazón de Jesús y de María, de la mano de Juan Sansó. El dosel y los sillones de los soberanos son de la época de Fernando VI y fueron realizados en raso blanco con bordados de plata y sedas de colores. El órgano, construido en 1778 por el mallorquín Jorge Bosch, está considerado como una auténtica obra maestra y conserva aún hoy su perfecta sonoridad. Se conservan en la Capilla los restos de San Félix, el cual está representado en una figura de cera dentro de un nicho...
Read moreDie Capilla Real de Madrid – die Königliche Kapelle – ist ein weniger bekanntes, aber faszinierendes Juwel im historischen Herzen der spanischen Hauptstadt. Sie liegt in der Nähe des imposanten Palacio Real, doch während der Palast mit seiner grandiosen Architektur und seinen ausufernden Gärten die Aufmerksamkeit der meisten Besucher auf sich zieht, bleibt die Capilla Real ein ruhiger Ort der Andacht und Geschichte. Doch ihre Bedeutung ist ebenso königlich wie ihr Name.
Die Capilla Real wurde ursprünglich als Teil des Alcázar von Madrid erbaut, dem Vorgänger des heutigen Königspalasts. Der alte Alcázar war jahrhundertelang die Residenz der spanischen Monarchen, und die Kapelle diente als spirituelles Zentrum für die königliche Familie. Hier fanden Hochzeiten, Taufen und Trauermessen statt – ein Ort, an dem sich die großen Momente des Lebens mit dem Göttlichen verbanden.
Nach dem verheerenden Brand des Alcázars im Jahr 1734, der fast alles zerstörte, wurde auch die Kapelle Opfer der Flammen. Doch die Tradition lebte weiter, und mit dem Bau des neuen Palacio Real in der Mitte des 18. Jahrhunderts wurde auch die Königliche Kapelle wieder aufgebaut. Dieses Mal wurde sie nicht nur als bloßer Gottesdienstraum konzipiert, sondern als prächtiger Ausdruck von Macht und Glauben – ganz im Stil des spanischen Barocks.
Wenn du die Capilla Real betrittst, wirst du sofort von ihrer spirituellen und künstlerischen Atmosphäre ergriffen. Der Raum ist mit vergoldeten Schnitzereien, kunstvollen Fresken und wertvollen religiösen Kunstwerken geschmückt. Die Kuppel, ein Meisterwerk des barocken Stils, zieht den Blick nach oben und gibt einem das Gefühl, in die Ewigkeit zu schauen. Es ist ein beeindruckender Kontrast zwischen der Intimität des Raums und der monumentalen Architektur.
Die Hauptattraktion der Kapelle ist der Hochaltar, ein wahres Prunkstück. Er ist reich verziert mit Blattgold und beherbergt eine Statue der Jungfrau Maria, die von der königlichen Familie besonders verehrt wurde. Darüber hinaus befinden sich in der Kapelle mehrere Gemälde großer Meister, darunter Werke von Luca Giordano, der auch für die Fresken im Thronsaal des benachbarten Palastes bekannt ist.
Heute wird die Capilla Real für ausgewählte liturgische Feiern genutzt, bleibt aber auch ein Ort der Stille und des Nachdenkens für Besucher, die die Geschichte Spaniens und die Bedeutung des Glaubens für die spanische Monarchie besser verstehen wollen. Es ist ein Raum, der sowohl in seiner spirituellen Funktion als auch in seiner künstlerischen Bedeutung beeindruckt.
Wenn du durch die Kapelle gehst, spürst du die tiefe Verbindung zwischen der königlichen Familie und ihrer spirituellen Tradition. Vielleicht hörst du sogar das Echo längst vergangener Gebete, geflüstert von Königen und Königinnen, die hier Zuflucht suchten, bevor sie sich den Herausforderungen des Thrones stellten.
Die Kapelle liegt in der Nähe des Palacio Real und ist von einer reichen historischen Umgebung umgeben. Direkt nebenan befindet sich die Almudena-Kathedrale, die heute die Hauptkirche Madrids ist, aber einst eine eher bescheidene Kapelle war. Der Blick auf die Plaza de Oriente und die gepflegten Gärten fügt dem Erlebnis eine zusätzliche Dimension hinzu – ein Moment, um innezuhalten und die Verbindung zwischen Geschichte, Kunst und Religion in dieser besonderen Ecke Madrids zu würdigen.
Stand: 19.11.2024
Wenn man die Ruhe nicht in sich findet, ist es zwecklos, sie an anderen...
Read moreThe Capilla Real de Madrid, or the Royal Chapel of Madrid, is a hidden gem in the heart of the city. This intimate and historically significant chapel offers a peaceful sanctuary amidst the bustling streets of Madrid.
The chapel's architecture is a harmonious blend of Gothic and Baroque styles, and its unassuming exterior belies the treasures within. Stepping inside, I was immediately struck by the serenity and sense of history that enveloped me.
The beautifully adorned altarpieces, intricately carved choir stalls, and the stunning frescoes on the ceiling are a testament to the craftsmanship of their time.
The chapel also serves as the final resting place of many Spanish monarchs, adding a layer of reverence to the space.
What truly stood out was the tranquility of the Capilla Real, offering a respite from the bustling city outside. It's a place for reflection, prayer, and a deeper connection with Spain's royal history
For those interested in history, architecture, or simply seeking a peaceful moment in the heart of Madrid, the Capilla Real is a...
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