Fui a comer un miércoles a las 14:30. No estaba el local lleno, ni por asomo, con las 5 mesas que éramos, no pude entender la lentitud extrema del servicio. Una cosa es ser amables y muy correctos, y otra es servir y atender con mucha lentitud para mi criterio. En Madrid estamos acostumbrados a que haya siempre servicio de pan y casi siempre de aperitivo invitación de la casa, al ser un restaurante catalán y tener sus costumbres, hay que aceptar lo que hay. Y es que tanto el aperitivo se cobra y el servicio de pan no existe. Solo ofrecen, si lo pides, pan de cristal con aceite y tomate. En mi caso, yo pedí el servicio de pan y sin preguntarme o informarme adecuadamente, me trajeron su pan de cristal con tomate y aceite que cobran a parte también. Son detalles que yo sugiero pulir, por que el cliente madrileño, es de pan de toda la vida. Me da igual, integral, de pasas, blanco…. Lo que sea, pero pan de barra con miga. De entrante nos sugirieron mini chipirones de costa con cebolla dulce. Aquí no pongo en duda la calidad, origen y frescura del mini chipirón, pero de haber sabido que tenía habitas, nunca lo habría pedido. Las habitas en combinación con la cebolla dulce, empañan y le quitan el protagonismo a los chipirones, que si ya eran pequeños, con el resto de verduras, hacen un bocado muy raro para mi gusto. En mi opinión, las habitas tienen mucho sabor, y a mi particularmente, no me gustó la mezcla con los chipirones. De principal pedimos el arroz de gamba con su carpacho. Literalmente, se puede ver en la foto, viene un carpacho muy bien extendido, 2 gambas pequeñas y 5 mini mejillones. Hay muchas formas de comer arroz seco. Creo que también aquí influyen las costumbres. Jamás he comido arroz en plato hondo. Eso para mí es en arroces caldosos. Yo entiendo que en muchos lugares, emplaten el arroz y repartan según qué productos que suelen acompañarlo como gambas, gambones, carabineros etc…. Pero si el cliente quiere servirse por sí mismo, también hay que escucharle. A mi personalmente, cuando hay salsas( alioli, romescu )o algún marisco que no me agrada, me gusta elegir lo que me voy a poner en el plato y darle la oportunidad a otro comensal de degustarlo. Por ejemplo. En este caso, al mezclarse el tartar de gamba con todo lo demás,y a lo mejor, quedar desproporcionada la ración con más alioli y romescu de mi gusto, me quedó un resultado final de un arroz super fuerte que me costó comer, la verdad. A parte que el fumet con el que hacen este arroz es super super contundente. Se ve en las fotos que parece prácticamente arroz negro. Demasiado fuerte para mi. Las raciones son muy justas. Es una arroz para 2 personas sin ser nada abundante. Una pena, pero creo que es importante escuchar todos los comentarios. Sabiendo que los gustos son muy subjetivos pero que es mejor, adaptarse al cliente, escuchar lo que le gusta y lo que no, y así poder quedar todos satisfechos. En mi caso, me sentí ignorada en ese aspecto y mi sugerencia sería mejorar la comunicación Cliente/Metre/servicio. Creo que si tienes buen producto y quieres ser competitivo en Madrid capital manejando precios altos, hay que escuchar mucho a las personas. Yo en mi caso sé perfectamente lo que me gusta y lo que quiero. Llevo una larga trayectoria de restaurantes visitados tanto con estrellas michelin como de bares de barrio. Siento decir que mi experiencia no fue positiva. Y por eso, viendo postres de casi 10€, preferí no arriesgar más y sobretodo, no alargar las casi 2 horas y media que llevaba ya en el restaurante. Hay potencial pero tienen que pulir muchos detalles a mi juicio. Mas allá de que te guste o no un...
Read moreSa Marinada, un excepcional pedacito de la Costa Brava en Madrid
Una nueva apertura que nos sorprende con un precioso local y una sublime propuesta gastronómica.
Sa Marinada, el nuevo restaurante de Chamberí que nos deleita con los mejores productos de la Costa Brava abrió sus puertas durante el pasado mes de marzo. Un espectacular local con un precioso proyecto de interiorismo firmado por el estudio Dorotea donde saborear una excepcional propuesta de cocina Mediterránea protagonizada siempre por las mejores materias primas.
Sus artífices, los encantadores Marisa Amate y Joan Gurt han dado forma a este encantador espacio que nos embriaga con su esencia nada más cruzar su umbral. Una cocina de producto, honesta, rotunda y sabrosa, que logra enamorar a los paladares más exigentes.
En su carta nos aguardan productos difíciles de encontrar en la capital. Sepionets, cigalas baby o mini navajas son solo una pequeña muestra de las delicias que nos esperan en Sa Marinada. Una rotunda cocina que alcanza su punto álgido en compañía de la cuidada carta liquida del restaurante que ha sido diseñada al más mínimo detalle por Jordi Grau.
En nuestra primera visita a Sa Marinada, empezamos disfrutando de unos increíbles mejillones de roca escabechados que son un verdadero espectáculo. Un formidable arranque que dio paso a unas exquisitas mini navajitas que traen directamente del Delta del Ebro.
Una delicia en toda regla, que nos condujo a unas magnificas cigalitas baby. Pequeñitas pero muy sabrosas, dieron paso a un atrevido zonzo con huevo y caviar. Una receta que derrocha sabor y saber hacer. Ideal para los paladares más intrépidos.
Seguimos con un sublime carpaccio de gamba al que le sobra la guarnición de mantequilla y confitura de tomate. Sabor en estado puro que se disfruta de principio a fin.
Para terminar nuestra velada en Sa Marinada sucumbimos a los encantos de los mini chipirones con cebolla caramelizada y de las fantásticas gambas de Palamós a la plancha. Un plato que resulta inevitable fotografiar.
Llamativo y delicioso, nos dejó con un magnífico saber de boca… Y muchas ganas de volver. Sa Marinada, aterriza en la capital pisando fuerte. Una rotunda declaración de intenciones protagonizada por los mejores productos de la Costa Braca que una vez se prueban … nos crean la necesidad de VOLVER.
Sa Marinada
Dirección: Calle de Fernández de la Hoz, 33, 28010 (Madrid). Menú: samarinadamadrid.com Teléfono: 918 02 77 91 Ticket Medio:...
Read morePretencioso podría parecer el intentar acercar los mejores productos de la Costa Brava a un rinconcito de Madrid. Pero en "Sa Marinada Madrid" han conseguido lo que a simple vista parecía un reto culinario más. Abiertos desde esta Semana Santa y ubicados en uno de los corazones de la capital, tienen eso que hacía mucho tiempo no veía en un local así; una cercanía muy familiar. Entrar en su recién remodelado emplazamiento es transportarse inmediatamente a las lonjas de la Costa Brava de la mano de un equipo que siente y transmite la pasión por lo que hace. Nosotros fuimos a comer y acabamos con ganas de volver. Para mí eso ya es hacerlo bien. Y es que según nos sentamos a la mesa fuimos descubriendo ciertos secretos que solo pueden revelarse cuando uno bucea entre sus platos. Materia prima de gran calidad (las Gildas y las mini Navajas son de otro mundo), elaboraciones simples y ligeras (mención aparte para la Tempura de Flor de Calabacín) y la sensación de que te quedas realmente "a gusto" hicieron de este rato una experiencia ganadora. Igual que unos buenos zapatos son a un gran traje, en "Sa Marinada Madrid" tienen el mejor complemento a su carta con un maridaje de vinos bastante completo.
Nota relevante e importante en cuatro palabras: elaboran su propio vermut.
Y como colofón final un plato que estuvimos todos de acuerdo en que no se mueva nunca de la carta; Fresas a la pimienta (y es que el Coñac y el Brandy sirven para mucho más de lo que nos imaginamos la mayoría de primeras). Por todo esto y por el mimo y cariño con que nos trató Kiko (en sala) y los cocineros, solo puedo decir que volveremos lo más pronto posible para seguir descubriendo la esencia de la Costa Brava en Madrid.
Honestamente; tienen una gran calidad a un precio razonable. Transmiten la confianza suficiente como para hablar de "tú a tú" sobre todo esto que a veces, buscando un restaurante, uno tiene dudas. Si se busca un rato especial y no quedarse indiferente es una...
Read more