Ile de la Cité is easily accessible through Notre Dame cathedral or Pont des Arts where you will find the Square du vert-calant and the famous “love-lock”. You know that famous place where locals and tourists attach a “lock” to make a wish or demonstrate their love forever … or something like that!
We first noticed l'île de la Cité on the Bateaux-Mouches tour. Passing in front, the island gave us this peaceful impression and we instantly wanted to visit. We saw people sitting on the edge of the concrete basking in the sun and imagined ourselves there. After a long day of sightseeing around Paris, our opportunity struck and we accepted. We consider ourselves fortunate for the experience since we came very close to missing out. Just moments before arriving on the island, we were searching for a patio to have a few drinks. What we discovered on that island that day was far greater than any patio !
Everyone seemed to be having a drink, either wine or beer and we felt like we missed out. We found a nice quiet spot under the trees at the far end of the island. We sat and felt blessed with a beautiful view. At this point, we were just missing the drinks. And what do you know, all of a sudden we had first class service, a couple of Heineken beers for the both of us by an anonymous fellow !
Just sitting there after a long walking day and be able to relax it was a kind of insight and meditation saying “OK … Let's enjoy Paris!”.
Great things in life are free, and we were just thankful to experience this spot. We could rest and reconnect with nature after a long day of sightseeing. For those looking for a more vibrant or exciting interaction, we found musicians near the main entrance entertaining the crowd.
According Wikipedia the “Ile de la Cité” is one of two remaining natural island in the Seine river within the city of Paris (the other being the Ile Saint-Louis) and it’s the centre of Paris and the location where the medieval city was refounded. Really interesting.
Our Ratings Serge: 5 Eli: 5
Recommend: Yes, even better on a sunny day ! It’s a really beautiful place to relax get...
Read more15 -04-2019 CATEDRAL NOTRE DAMA UNA TRAGEDIA La catedral de Nuestra Señora “Notre Dame” del culto católico, sede de la arquidiócesis de París, capital de Francia, se construyó entre el año 1163 y 1260 finalizándose en 1345. En 1793, sufrió profanación y muchos elementos fueron destruidos, sus tesoros robados, y su espacio utilizado como almacén para alimentos. En 1804 Napoleón Bonaparte se corona a sí mismo emperador en la catedral. El interés popular con un proyecto de restauración que dio comienzo en 1845 tardo 25 años. En 1963, 1991 y 2000 se hizo limpiar de hollín la fachada recuperándose su color original. El día de ayer 15 de abril 2019 la Catedral sufrió un incendio y tres cuartas partes del techo fueron destruidas, la aguja principal cayó y los rosetones fueron dañados. La Catedral dedicada a María madre de Jesucristo, esta situada en la pequeña isla rodeada por las aguas del río Sena. Es el monumento más popular de la capital francesa, uno de los edificios más antiguos de los que se construyeron en estilo gótico. El uso innovador de la bóveda de crucería o bóveda nervada, que es un tipo de bóveda característica de la arquitectura gótica, llamada así porque está conformada por el cruce, o intersección, de dos bóvedas de cañón apuntado. Con coloridos rosetones y el naturalismo y la abundancia de decoración escultórica que lo diferencian de la arquitectura románica. Las catedrales de gótico surgen ligadas a la idea del esplendor y opulencia, efecto de las necesidades y aspiraciones de la sociedad de la época. Siendo un instrumento poderoso en el seno de una sociedad a inicio del siglo XI que ve transformarse su vida urbana, a un ritmo acelerado. La ciudad resurge, en el campo político, y económico ascendiendo la burguesía adinerada y creciendo la influencia del clero en todos los asuntos. Durante el reinado de Luis XIV, la catedral fue modificada, principalmente en la zona de sepulcros y vidrieras, que fueron sustituidos y más al gusto del estilo artístico de la época del Barroco. Entre 1630 y 1707 se reunieron 77 pinturas de gran formato, que luego se dispersaron y en fechas recientes, fueron regresadas al templo sólo una docena. En 1965, al efectuar excavaciones para la construcción de un aparcamiento subterráneo en la plaza de la catedral, se produce el descubrimiento de catacumbas que revelaron ruinas romanas, de la catedral merovingia del siglo VI y de habitaciones medievales. En la catedral en el altar mayor se destaca la luminosidad gracias a los amplios ventanales que se abren en la cabecera, con entrada de luz al nivel más alto (claristorio) y el otro elemento situado en las naves centrales y laterales que amplían la iluminación (triforio). Con gran originalidad se colocaron pilares cilíndricos que separan los espacios de las naves. Las bóvedas y las tracerías de los ventanales muestran diseños simples. La decoración escultórica de capiteles, enjutas y demás espacios responde a la sencillez heredera de la tradición cisterciense, predominan en ellos los elementos vegetales. En la cabecera, la escultura magnifica de la Piedad, realizada por Nicolas Coustou en el siglo XVIII. Rodean a la estatua sendas efigies del rey Luis XIII, obra de Guillaume Coustou, y Luis XIV, por Antoine Coysevox. Ambos monarcas arrodillados en actitud de súplica, rodeados por ángeles portando los Arma Christi. El habitáculo del coro conserva algo de la sillería que fue colocada en este espacio en el siglo XVIII, con una decoración barroca, de volutas y bajorrelieves tallados. La mayor parte de las vidrieras fueron colocadas durante las sucesivas restauraciones que se realizaron desde el siglo XIX. En la catedral se guardan algunas reliquias relacionadas con la Pasión de Cristo: la Corona de espinas, un fragmento de la Vera Cruz y uno de los clavos de la crucifixión. Reliquias de gran valor sacros compradas por Luis IX al emperador de Constantinopla llevadas en 1239, por el rey. El órgano principal de la catedral es obra de Aristide Cavaillé-Coll considerado como uno de los más destacados...
Read moreLa isla de la Cité (en francés: Île de la Cité o Isla del Asentamiento) se encuentra en medio del río Sena, en el corazón de la ciudad de París, Francia. Es considerada como el antiguo centro de la ciudad de París. Está situada en los actuales distritos I y IV. Gui de Bazoches la evocaba en 1190 como «la cabeza, el corazón y la médula de París». Su superficie es de aproximadamente 22,5 ha. El 1 de enero de 2007 había 1168 habitantes en la isla. Puede ser la cuna de ParísEditar
Durante largo tiempo se pensó que una pequeña tribu gala llamada los parisii vivía en la isla desde 250 antes de Cristo. La zona era rica en pesca y en caza y el acceso de un lado a otro del Sena era más fácil gracias a la estrechez del río. Dos pasarelas de madera prolongaban el camino natural norte-sur, que descendía del monte de La Chapelle e iba hacia la colina de Santa Genoveva, permitiendo así evitar las muchas marismas de alrededor. En 52 a. C., en tiempos de la lucha entre Vercingétorix y Julio César, los parisii vivían efectivamente en los alrededores de la isla.
Pero hoy en día, los historiadores se inclinan más bien por otras hipótesis. En efecto, los parisii habrían podido perfectamente instalarse más lejos, en la desembocadura del río Bièvre (afluente del Sena), o bien sobre otra isla actualmente desaparecida, incluso sobre la península formada por la desembocadura del Bièvre, en la orilla izquierda del río (rive gauche).
Toda esta zona de París era inundable o pantanosa, como la zona luego llamada Le Marais ('La Marisma'), y la propia isla se inundó completamente en fecha tan tardía como el año 1197.[1]
Incendio de la catedral de Notre Dame de París (2019).
Muchos proyectos fueron elaborados a mediados del siglo XIX para devolver a la isla de la Cité el papel central de sus orígenes. Un fourierista que se hacía llamar Perreymond, en sus Estudios sobre la ciudad de París, fue uno de los primeros en proponer un programa de reconstrucción de la isla para convertirla en el centro religioso y cultural de la capital, pensando construir una ópera y una gran biblioteca. Viollet-le-Duc quiso hacer un gran palacio episcopal próximo de la catedral, pero solo reconstruyó la sacristía de la Catedral de Notre Dame.
Fueron especialmente las obras decididas por el Barón Haussmann las que aportaron los mayores cambios en la isla de la Cité desde la Edad Media. Se arrasó la parte entre el Palacio de Justicia y la Catedral de Notre Dame, así como el este de la cabecera. Desaparecieron centenares de casas y varias iglesias pequeñas. Solo escaparon de la demolición dos laterales de la Place Dauphine y el claustro de Notre-Dame. 25 000 personas fueron expulsadas. En el lugar dejado libre se edificaron el cuartel de la Cité, que se convirtió en la Prefectura de Policía de París, y el tribunal de comercio. La amplia apertura del bulevar del Palacio sustituyó la sinuosa calle de la Barillerie; la calle de la Cité absorbió las antiguas calles del Marché-Palu, de la Juiverie y de la Vieille-Lanterne; la calle de Lutèce sustituye la de Constantine. La plaza de la catedral fue agrandada hasta cubrir seis veces la superficie que ocupaba en la Edad Media, mediante la demolición del hospital Hôtel-Dieu, que fue reconstruido más al norte entre 1868 y 1875, y mediante la destrucción de las casas de los canónigos y de la veintena de santuarios que rodeaban la catedral según la tradición medieval. Estas transformaciones radicales suscitaron vivas protestas y siguen siendo criticadas hoy en día por la desaparición del corazón histórico de París y de...
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