Decidí pedir ayuda profesional cuando, tras intentar superar todo sola, no pude y un día me encontré al borde de la vía del tren. Ese fue el momento en que dije: esto no me va a hundir, voy a buscar ayuda. A base de leer comentarios y comentarios me decidí a llamar a este centro. Me atendieron genial desde la primera llamada donde te piden en una palabra el motivo de llamada para asignarte al mejor profesional posible especializado en esos temas. Además tenían un horario buenísimo y amplio para ser compatibles con todos los trabajos/estudios.
En mi caso conocí a Irene. La primera vez iba concienciada a contar todo, muy nerviosa y temiendo ser juzgada igual que con algún amigo/familiar. Al llegar, en la sala de espera me ponía más nerviosa. Estaba muy emocionada por ir pero me daba pánico decir en voz alta todo lo que estaba empezando a ver: mi pareja me maltrataba y no era capaz de romper con ella. Lo había intentado con todas mis fuerzas pero en una situación así la persona te anula por completo.
Al entrar me acuerdo que se nos fue la hora y ella escuchaba atenta. No quería perderse ni un detalle y me hablaba de manera que transmitía que quería saber más, que no me juzgaba y que íbamos a salir de ello siguiendo una serie de técnicas. No pude salir más contenta de esa primera cita. Lo había hecho, había ido a una consulta a contarle a alguien todo. Sin filtros, sin miedo. Estaba pidiendo ayuda y la estaba recibiendo.
En las siguientes citas hacíamos diferentes tipos de ejercicios, algunos al principio me hacían reír por nervios o vergüenza (no lo tengo claro) pero cada vez que salía me sentía más fuerte para cambiar la relación tóxica. Un detalle que me parece vital es que en ningún momento me dijo: sal de ahí, no te conviene y el largo etcétera que todos nuestros conocidos nos dicen. Siempre fue mi elección seguir con mi pareja o dejarla. Ella trabajaba en recuperar mi fuerza, mi autoestima. Trabajaba en mí en general. Cada vez me sentía más fuerte para poder plantarme a mi pareja. Al principio intenté cambiar la relación y volverla sana pero eso llevaba a más discusiones y comportamientos extremos. Consultaba con ella el por qué de esa reacción y hablábamos todo, textos y ejercicios que ayudaban cada día a que, a día de hoy, esté saliendo de esa situación. Me siento llena de fuerza y mi meta está clara: salir de ese control, dependencia que era mi relación.
Por supuesto no es fácil, poco a poco. Hay días en que le echo de menos. Pero si analizamos todo, hay mil motivos por los que no volver. Gracias a Irene pude ver, quitarme la venda que elegí ponerme en mi relación y entender que, no sólo no merezco ese trato, si no que no es normal. Porque mi normalidad era totalmente esa relación. No es normal. No es normal que nadie nos trate mal.
Estoy eternamente agradecida a la profesional que con mucha suerte tuve ayudándome y me siento mucho mejor y segura. Sin duda, si necesito volver a pedir ayuda, volveré a contactar y...
Read moreAcudí a este centro hace unos años por un problema muy grande de concentración el cual me incapacitada para hacer mi vida. No era capaz de terminar ningún tipo de estudio superior ni comprometerme con ningún trabajo. Sentía que mi inteligencia estaba por encima de lo que hacía, que era nada. Durante un tiempo acepté la posibilidad que me indica la psicóloga, que esto era debido a problemas personales y que, además debía de tener expectativas más realistas. Llega un momento donde le planteo que todas estas indicaciones están por debajo de lo que quiero, que es estudiar una carrera, ser capaz de leer y aprender y ser una persona culta. A lo que la propia especialista me tacha de persona con tendencias megalomaníacas. Como si querer estudiar una carrera fuese lo mismo que creerse Napoleón. Ante la ausencia total de progresos y la imposibilidad absoluta para desempeñar esas tareas realistas, planteo la posibilidad de padecer TDAH. Se niega en rotundo y al segundo con un puñado de argumentos muy poco profesionales por parte de un especialista de la salud: que este es un trastorno que se ha inventado para tener a niños tranquilos en clase con la medicación, que en personas adultas eso no existe. Desesperanzada decido cortar la terapia y abandonarme a mi suerte. Una cosa que me sorprendió es que cuando empiezo a faltar a las citas no recibo ninguna llamada por parte de la especialista para conocer cómo me encuentro o si ha pasado algo, cosa que tal vez no se haga en ningún sitio pero que me parece que debería formar parte del acompañamiento a una persona con problemas.
Hace unos meses, y siguiendo con los mismas problemas, acudí a un psiquiatra donde se me diagnosticó TDAH. Desde que comencé el tratamiento mi vida ha cambiado radicalmente. He conseguido hacer todas esas cosas que se me decía que no eran realistas y disfruto con ellas.
Mi mala valoración a este gabinete viene dado a la IRRESPONSABILIDAD de una supuesta especialista de la salud, que me tuvo meses dando vueltas sobre lo mismo sin ver ningún progreso y no quiso atender las necesidades REALES que tenía. Desconozco si motivada por un fin económico o por desconocimiento de de las enfermedades mentales que necesariamente requieren de ayuda científica.
No digo que sean buenos o malos especialistas, pero es importante detectar cuando un paciente necesita otro tipo de ayuda que ellos no pueden brindar. Deja al descubierto una falta enorme de profesionalidad. Estoy segura de que hay muchos problemas que se pueden solucionar con la correcta psicoterapia, pero hay otros que no. Y un psicólogo debe de saber identificar y discernir entre unos u...
Read moreHola, mi nombre es Bárbara y me gustaría contaros mi experiencia con el Prado Psicólogos. Empecé a dormir mal hace ya casi un año y medio. Comencé despertándome a eso de las 5:00 de la mañana y a no poder volver a conciliar el sueño. El problema se fue agravando con los meses pasando a no poder dormirme hasta las 3:00 o las 4:00 con varios despertares y durmiendo algunas noches dos o tres horas. El momento de irme a dormir era una auténtica pesadilla, me acostaba y empezaba el miedo, las taquicardias, la angustia, etc. Mi estado físico y emocional comenzaron a deteriorarse y aunque intenté solucionarlo por mi cuenta con productos naturales y alguna que otra pastilla, un día me metí en Internet y di por casualidad con este gabinete. Llamé para pedir cita y Ana María Egido fue la profesional que me atendió y con la que llevo casi cinco meses de terapia. Estoy muy satisfecha con el trato, el enfoque terapéutico que manejan y por supuesto con Ana. He de decir que estoy encantada, es una gran profesional y una señal de eso son los resultados. A día de hoy enfoco el dormir de una manera muy diferente, me acuesto relajada y concilio el suelo en 10 minutos, aunque bien es cierto que sigo con despertares nocturnos, la mayoría de los días soy capaz de volverme a dormir y me siento descansada al día siguiente. La cama ha dejado de ser mi enemiga y ahora es un lugar en el que me apetece estar y que no asocio con malestar ni ansiedad. Sigo en tratamiento, por lo que espero, y estoy segura, de que si seguimos por este camino lograré volver a tener un sueño normal, el progreso ha sido enorme.
Una de las conclusiones a las que he llegado es que mi problema, el insomnio, era o es un síntoma, un síntoma de un malestar mas profundo provocado por una o varias malas experiencias de las que no era consciente del daño que me habían causado. Por este motivo Ana no solo me esta ayudando a resolver mi problema de sueño, si no también a integrar de manera adecuada acontecimientos de mi vida que no había sido capaz de elaborar.
Por todo estos motivos solo puedo tener palabras positivas. Quiero dar las gracias a Ana y espero que mi experiencia pueda ser de ayuda, sobretodo para aquellos que ven pasar las agujas del reloj durante la noche....
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