MY GOD I wasn't sure if I should write a review about this place, basically because I want it ALL FOR MYSELF. Place is super small (great for a romantic dinner, if I may). Service is great, but -wait for it- prices are GREAT, you guys. It's a wine place and wines are actually affordable (even for a place in Roma). When I saw food prices I was between ugh and ok let's give it a try, but I was not expecting to actually receive decent amounts of food with my order. Tuna tostadas have nothing to report rather than their good price/quantity ratio. Wine cellar is, obviously (had to be, right?) amazing. Geez, I ALMOST forgot to tell you about the mascarpone dessert. Forget about the tuna tostadas and DIG IN that mascarpone heaven. Trust me. Pair it up with a malbec or with whatever they suggest, and thank me later. Chef told us that there are wine tastings every Wednesday (~500MXN). Def def def...
Read moreEste es sin duda, mi restaurante favorito actual de la CDMX. Su atmósfera en la cena, su calidez, su estrechez, su intimidad y su comida, ¡ay dioh mioh! ¡Su comida!. Es perfecto
Yo no sé de vinos y, he de confesarlo, algún vino que a otros les gusta y los que sí saben dicen que es muy bueno, a mi paladar le incomoda. Sin embargo, en esta ocasión quien me atendió me recomendó la botella Gnarly Head: una delicia, me declaro fan.
Para maridar, pedí un pulpito a las brasas que está de limpiar el plato. Este podría ser el platillo insignia del lugar. En ningún otro lado lo he probado en su punto como acá: el dorado perfecto, la consistencia perfecta, el sabor correcto, con las julianas de cebolla y chile como acompañamiento ideal, rebozado en aceite de oliva que terminas limpiando del plato con el delicioso pan que lo acompaña.
Antes del plato fuerte bien puedes pedir unas aceitunas que aquí son aceitunotas preparadas muy tímidamente con un sabor ácido y que se vuelven adictivas, o bien unas croquetas de serrano que son imperdibles.
Ya no la he visto en la carta pero, su versión de patatas bravas es por lo que seguro se inventó la frase de "a que no puedes comer sólo una".
Su Portobello Atardecer es un menjurge de contrastes, también lo puedes disfrutar en la entrada. Si estás más del ánimo de picar, sus tablas de quesos o carnes no te decepcionarán.
Hay varias cosas más y todas están riquísimas. A los bichos no les gusta el pulpo y aquí se han peleado por comerse la última pieza del sashimi que preparan con él.
El chef es un artista, sabe consentir tu paladar con sus sabores y enamorar a tus ojos con las presentaciones. Y no, no llega a ser pretencioso, más bien justo.
Si llegas al postre, que yo creo que si porque las porciones son , digamos, las correctas, pide una torre de mascarpone, tu paladar va a ser convertido en sentido del tacto y disfrutará las caricias de sabor de ese regalo de la gastronomía.
Ve, en serio, tal vez se convierta en tu favorito también.
Cosas curiosas
Tiene cenas de maridaje, muy recomendables.
Este lugar se lo recomendé a un compañero del trabajo para proponer matrimonio y le dieron el sí (espero no me reclame cuando pague...
Read moreWhat an amazing place for a wonderful bottle of wine and some tasty bites. Stumbled across it during our first night in Mexico City and couldn’t be happier. This little hideaway has GREAT service, small yet stunning wine selection and amazing ambiance.
Their attention to detail from insuring that the wine glass is clean, to their care in delivery of the bottle. Throughout the experience, they delivered.
Drinking a 2013 Bordeaux with some papas bravas makes for a great night. Well...
Read more